jueves, 27 de septiembre de 2012

Buscando pareja – Héctor Ranea


—Tal vez no sea la mejor, pero es una buena jalea y hasta ahora atrajo buenas parejas, —pensó el sapo, mientras seguía recolectando las moscas cazadas durante la jornada y poniéndolas a macerar.
La jalea que se hacía, gracias a algunos componentes en su saliva que mejor no recordar sus nombres, era fantástica cuando se trataba de transformar mujeres en sapos. Ya lo había conseguido en mil tres ocasiones. Los demás sapos se contentaban con las hembras que conseguían en el estanque quienes, ocasionalmente, habían sido antes mujeres, niñas, enfermeras, pilotos de avión, camioneras, princesas. El sapo druida era conocido como Don Giovanni en el pantano y más de uno rogaba que alguna vez le llegara su comensal de piedra. Mientras, él se dedicaba a su jalea de moscas, una de las exquisiteces de su menú.

Sobre el autor: Héctor Ranea

2 comentarios:

Javier López dijo...

Ogui, lo suyo es increíble. Condensar una ópera en 2 actos y no sé cuántos cuadros en una mini con una rana de protagonista, raya los límites del virtuosismo.
Oh, statua gentilissima, già la mensa preparata. Mile e tre acclamazioni, maestro.

Ogui dijo...

¡Grazie, fratello sapientissimo Xavier!